Entrevista a la autora de "Fuegos secretos"

“Fuegos secretos” es el primer libro de una trilogía dedicada a los elementos (fuego, agua y aire). La protagonista narra a través del recuerdo sus experiencias de adolescente en una época conflictiva en España, La Transición, tiempo de cambio social y político que repercutirá en su vida y que aún hoy en día llena periódicos de artículos de opinión y la radio de horas de tertulia, intentando comprender por qué se tomaron unas decisiones y no otras y preguntándose cuándo realmente finalizó o si aún no ha terminado.
 
¿Qué busca Ángela cuando se introduce en el mundo familiar al que pertenecía después de tantos años?
Saldar una cuenta. Cerrar una herida. Perdonar y perdonarse. Esa es otra de las cosas importantes que permite la memoria, ver los hechos a través del tiempo desde otra perspectiva para así poder hacer las paces con nosotros mismos.
 
La figura masculina es la que huye y la que se queda, con todas las consecuencias, es la mujer. ¿Ocurre en todos los conflictos?
No sé si en todos, pero la historia nos dice que en los conflictos violentos y en las guerras ha sido más habitual que las mujeres se quedaran en sus lugares de origen resistiendo y conservando lo que les había sido confiado, mientras los hombres peleaban en los frentes. Sin embargo, parece que esto está cambiando, pues ahora la mayoría de los ejércitos son profesionales y las armas distintas, mucho más destructivas, lo que hace que la población civil, hombres y mujeres, quede sin defensa de ningún tipo.
 
¿Por qué cuatro mujeres solas?
Quería profundizar en cuatro formas o maneras femeninas de enfrentarse a una misma situación personal y social, cuatro maneras que no sólo están definidas por la personalidad de cada uno de los personajes, sino también por su edad. Por eso, hay una mujer mayor que vivió la experiencia de la guerra, una mujer de mediana edad, madre con responsabilidades extra, una joven apasionada por el momento histórico que vive y una adolescente, casi niña, a la que le resulta extraordinariamente difícil crecer.
 
¿Por qué su tío Alejo es una tabla de salvación para Ángela? ¿Qué representa?
Representa algo distinto a la mediocridad y el miedo que la rodean, una puerta hacia otra sociedad más abierta y más tolerante, y sobre todo, un cobijo.
 
La intolerancia que se refleja en la sociedad de 1975 ¿es también un mensaje hacia la intransigencia, en ciertos aspectos, de hoy en día?
Afortunadamente hoy la situación no es comparable con aquella, pero también es cierto que la intransigencia y el fanatismo no han desaparecido, siguen vivos y tratando de imponer sus ideas regresivas y represivas al resto del mundo.
 
Antes de revelar su secreto el personaje de Alejo es un ser emotivo y entrañable. ¿Piensas que en la vida real se sigue dando la espalda a personas cuando cierto día se les descubre un secreto parecido?
Quiero creer que ya no es así, pero mucho me temo que como sociedad todavía no hemos superado ciertos prejuicios.
 
¿Crees que hay muchas mujeres hoy en día que, como a Ángela, el silencio y el miedo de la infancia les haya marcado sus vidas?
A todas las personas nos marcan nuestras experiencias. En el caso de las mujeres es evidente que hoy en día sigue habiendo muchas niñas que reciben una educación que mina a conciencia su autoestima, sus aspiraciones y su libertad, y esto es algo que no deberíamos pasar por alto.
 
La lectura de un libro tiene muchos matices ¿Cómo te sientes cuando hablas con tus lectores? ¿Te sorprendes?
Pues la verdad es que sí. Hay lectores que me han hecho ver cosas que ni por asomo había pensado cuando escribí este libro, algo que yo les agradezco enormemente.


Se va a publicar la tercera novela de esta trilogía. ¿Podrías adelantarnos algo de ella?
Esta tercera es una novela que yo denomino “aérea” porque trata de la memoria, algo que no vemos, no sabemos exactamente lo que es, ni cómo funciona pero que, como el aire, es imprescindible para conformar nuestra identidad y saber quiénes somos. Sin embargo la historia no se plantea como la rememoración de un tiempo pasado, pues aunque la protagonista es una mujer que ha perdido precisamente eso, la memoria, ni la busca ni la quiere encontrar. Ese es el leitmotiv de la narración y conlleva, además del buceo en la conciencia del personaje, la introducción de algunos elementos propios de la novela de suspense.
 
¿Tiene puntos en común con las dos anteriores?
Sí, claro. Al formar parte de una trilogía tiene puntos en común con las otras dos, como por ejemplo algunos personajes, el tratamiento y la técnica narrativa, pero esta tercera entrega “Destellos en el aire” es una historia independiente y como ocurre con “Fuegos secretos” y “Agua entre los dedos” se puede leer separadamente sin problema.

 
La obra Thérèse dreaming (1938) de Balthus, ilustra la portada de “Fuegos secretos”.
*Pilar Laura Mateo, autora de “Fuegos secretos”, responde a las preguntas del Club de lectura Palabra de Mujer.

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